domingo, 2 de enero de 2011

Impulsos incontrolables

Se extiende como un cáncer, desatando la bestia que duerme en mi.
Malditos impulsos que duermen en mi interior, instinto irrefrenable de mi cuerpo,
que alimenta la ira y el deseo de mi ser.
Causan dolor a quienes están conmigo en ese instante.
Adrenalina, testoesterona y alcohol, hacen de este impulso una máquina imparable para mi conciencia racional que transforman lo bueno en algo malo.
Maldito el átomo que desencadena la reacción en cadena, como si de una bomba atómica se tratara, todo estalla en un segundo y desaparece.
Desaparece todo lo construido, desaparece toda esperanza, desaparece la amistad.
En un segundo se pierden meses de construcción, meses de elaboración, se pierde todo.
Reconstruirlo es tan difícil tras la radiación que queda tras el estallido, tras el odio emitido, tras las almas heridas.

En ocasiones pienso si merezco estar con vida, manantial de sufrimiento y dolor que deja el rastro de la agonía tras de mi y a quienes me rodean.

Lamento mi odio, me entristece mi alma. La soledad me marcó al nacer y estará conmigo al morir.

Impulso incontrolable que duerme oculto en mi. Sed de mis instintos más primarios que causan el despertar de mi animal salvaje que busca saciarse a cualquier precio. Una mezcla de rayos y truenos, de amor y odio, de esperanza y desesperación, de libertad y represión; que estallan para reequilibrarse nuevamente, pero con el bombazo atronador dejo heridos a mis seres queridos.
No logro tener claro cual es el origen de esta desdicha que está hivernada en mi interior, puede que no tubiera una infancia normal y corriente, puede que ya desde pequeño tube que ser más adulto de lo que me tocaba por circunstancias de la vida.

Solo me queda volver a encontrar el equilibrio, la neutralidad. Como este planeta sabio, que después de tantos miles de años aun se intenta equilibrar. Como quiero lograr yooo! un simple mortal hallar la clave de la harmonia eterna, como quiero yooo! siendo un insignificante ser de este mundo encontrar esta respuesta.

Solo se que no quiero herir a mis allegados y que de nuevo tras la tormenta volverá mi calma, aunque puede ser tarde para los que perecieron en la aniquiladora explosión.

Iré a rescatarlos, cueste lo que cueste, iré a remediar tan indecorosa acción, y los traeré a salvo de nuevo a tierras más seguras.




Immortal

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